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La relación de la Copa Menstrual con la ecología

La relación de la Copa Menstrual con la ecología

La relación de la Copa Menstrual con la ecología es algo que está oyéndose últimamente. Cómo la mayoría ya sabréis, la copa menstrual es un pequeño recipiente reutilizable que se introduce en la vagina durante el periodo de la menstruación. Estos recipientes se han puesto de moda ya que reúnen dos condiciones muy valoradas hoy en día: es un producto ecológico y a la vez es económico.

En cuanto a la parte ecológica está muy clara: sí hacemos una estimación del gasto en compresas o tampones de una mujer a lo largo de su vida en sus ciclos menstruales (podrían llegar a ser entre 3000-3500 días de menstruación), el uso de éstas sería de más de 10.000 unidades por mujer generando a su vez casi 3 toneladas de desechos (y ya sabemos donde van la mayoría de ellos). Por lo tanto el ahorro en impacto ambiental de usar una copa menstrual es evidente.

En cuanto a la parte económica: el precio de una copa menstrual oscila entre 2€-20€ dependiendo de la marca y del diseño, y su vida útil se estima entre los 8-10 años, sí comparamos lo qué vale un paquete de tampones o compresas, entre 2€-4€ un paquete de 20unid, más el uso de estás a lo largo de un periodo de menstruación sabiendo que suelen cambiarse cada 4 horas durante los 5 días que suele durar. Estaríamos hablando de un gasto de unos 3 euros por menstruación en compresas o tampones. Por lo tanto al comparar nos damos cuenta de que el retorno de ahorro dependiendo del modelo de copa menstrual es bastante rápido y sí agotamos su vida útil podríamos estar hablando de entre 300€-400€.

Vamos a situarnos, ¿De donde viene la Copa Menstrual?

Aunque existían copas menstruales rudimentarias circulando desde el siglo XVII, la copa menstrual se comenzó a producir industrialmente en la década de 1930 y la primera patente fue la de L. J. Goddard. Al poco tiempo otra copa menstrual fue patentada por Leona Chamlers en USA, con el nombre Tass-ette y fabricada en caucho vulcanizado.

Después de la Segunda Guerra Mundial se retomaron las fabricaciones de copas pero la falta de rentabilidad (sobre todo esto), la incomodidad de uso y la poca materia prima se optó por su desuso.

Ya en los años 80 se comenzó a fabricar en los Estados Unidos la copa llamada The Keeper, de látex, en dos tamaños, con el pequeño siendo para las mujeres más jóvenes y sin hijos.

Poco a poco, se ha vuelto más popular, gracias a los mejores diseños, su resistencia y a su carácter reutilizable, lo que permite un gran ahorro económico a lo largo de los años; además, su antecesora, la copa Tassaway, había recibido buenas críticas de los médicos, que la consideraban muy segura, inocua y capaz de reducir la incidencia de infecciones genitales comúnmente asociadas al uso de compresas con productos absorbentes inocuos y a los tampones.

En los últimos años, las copas menstruales se han hecho de materiales alternativos, por ejemplo la silicona médica para aliviar los problemas alérgicos generados por el uso del látex.

¿Porqué no se apostó en su día por su uso o innovación, no se pensaba en la ecología?

Las grandes compañías vieron que era más rentable fabricar algo de usar y tirar, en continua fabricación para hacer frente a la menstruación  y nacieron las compresas higiénicas y los tampones. Con campañas agresivas de publicidad se encargaron de auparlas en el top de los mercados mundiales como el mejor método higiénico para la menstruación de la mujer.

Por lo tanto se optó por desechar el uso e innovación de las copas menstruales ya que su uso generaría menos beneficio que el de compresas y tampones de usar y tirar.

Estamos ante un tipo de obsolescencia programada desde origen, evitando algo que dure mucho y que genere ingreso momentáneo, y fomentando algo que dure poco y qué genere ingreso continuo.

La relación de la Copa Menstrual con la ecología es evidente y sin discusión.

¿Como se usa y cuales son sus ventajas e inconvenientes?

Antes de su uso una copa mentrual se debe esterilizar hirviéndola en agua caliente en placa eléctrica o de gas durante cinco minutos en un cazo de acero inoxidable o en un recipiente preparado que se pueda meter al microondas.

Para usarlo, la mujer debe introducirlo dos o tres centímetros dentro de la vagina con la copa de recolección mirando hacia arriba, si encontrase ciertos problemas o malestares a la hora de introducirla debería utilizar lubricantes naturales a base de agua.

Al principio lo lógico es que la suela retirar cada tres o cuatro horas, lo mismo que haría con una compresa o un tampón manchado, la sangre se tira en el inodoro o en el lavabo y con las manos limpias, se enjuaga y se vuelve a insertar. 

Algunas mujeres cambian de copa cada pocos años porque ya no les gusta cómo está estéticamente o porque parece que pierde elasticidad, pero la vida útil puede llegar hasta los 10 años. Hoy en día cada vez son más modernas, con diseños más bonitos y colores más atractivos.

Cosas Buenas

Salud: Algunos absorbentes usados en las compresas producen bacterias inocuas para la flora vaginal, generan alergias e irritaciones. Sin embargo la copa menstrual al ser compatible con todos los cuerpos por fabricarse con siliconas de grado médico no genera estas bacterias ni altera el PH natural de la flora vaginal.

Economía: Como ya hemos explicado, en pocos meses la rentabilidad del uso de la copa menstrual es evidente.

Ecología: Aunque el material de fabricación no sea del todo natural, al ser elaborado con tecnologías avanzadas su uso, mantenimiento y reciclaje hace que sea lo más ecológico del mercado.  Y como ya hemos explicado, el impacto ambiental comparado con el uso de compresas y tampones es ultrareducido, evitamos producir casi 3 toneladas de desechos por mujer a lo largo de su vida.

Tamaños: Existen modelos para todas las tallas y tamaños, pequeñas, grandes, con más capacidad o menos capacidad, más o menos flexibles…

Cosas Malas

Incomodidad: Aunque ya hemos advertido que suelen ser muy cómodas y flexibles, y adaptables a todos los cuerpos de mujer, hay mujeres que no se acostumbran a tener nada dentro de su vagina, a estas también le suele molestar también el uso de tampones y solo usan compresas.

Manejo: Uno de los mayores inconvenientes es el tener que entrar a un aseo público y vaciar la copa menstrual, a algunas mujeres le resulta incómodo e incluso vergonzoso el vertir su sangre en el lavado e intentar no dejar rastro.

En conlusión, tal como hemos comentado, la relación de la copa menstrual con la ecología es evidente.